>> Semillas de marihuana>>Semillas feminizadas

Semillas feminizadas

			NULL

		
Semillas feminizadas

Las semillas feminizadas son un gran avance para los cultivadores de todo el mundo, ya que ya no tenemos que esperar a que nuestras plantas pasen a floración, para saber si nos van a servir o vamos a tener que tirarla. Para interior son la mejor opción ya que bajo el foco no notaremos mucho la diferencia en tamaño en cuanto a las regulares. Sabemos que si ponemos 9 semillas, tendremos 9 plantas hembra, por lo que conseguiremos producciones mucho más altas en cada cultivo. En exterior sí que se formará algo más pequeña que la regular, pero podremos cultivar un número mayor de plantas más camufladas, por lo que la cosecha final no tendrá nada que envidiarle a la de las regulares.

En nuestro catálogo encontrarás semillas de los mejores bancos de todo el mundo, consiguiendo variedades 100% hembras, de una calidad inmejorable. Podrás encontrar genéticas completamente diferentes, desde los sabores más clásicos a los más exóticos, pasando de un efecto sedante a uno eufórico. Son cientos las semillas que podemos encontrar y aunque 2 bancos muestren genéticas similares, la selección de fenotipos dependerá bastante en el resultado. Por lo que podemos encontrar cruces similares, con propiedades diferentes, dándonos una infinidad de posibilidades.

Las primeras feminizadas se consiguieron a base de estresar las plantas madre, seleccionando las más resistentes, para que sus descendientes mostraran una resistencia similar. Cuanto más aguantara un ejemplar antes de estresarse, mejores ejemplares obtendremos de esa madre, ya que portará esa resistencia en sus genes. Una vez seleccionada, se le realizaba un clon y se le revertía el sexo, para cruzarlas y obtener semillas de ejemplares que no contuvieran genes XY. Esta forma de feminizar las semillas aportaba un número alto de hermafroditas y pocas salían 100% hembra, además de que se seleccionaban a base de su resistencia y no de su potencia. Después se empezó a usar giberilina, una hormona decisiva en el sexo de las plantas, que se muestra en diferentes proporciones en machos y en hembras. Esto aportaba un número de hembras y más resistentes, aunque se seguían mostrando un número bastante alto de hermafroditas, aproximadamente de entre un 30-40%. Hoy en día se feminizan con un compuesto químico llamado Tiosulfato de plata, que se encarga de que nuestras plantas tengan hasta un 99.9% de genotipo hembra, pero también las hace más sensibles a hacerse hermafroditas por culpa de estrés.

El mayor inconveniente de las semillas feminizadas es que no se desarrollan con la misma vigorosidad que las regulares, ofreciendo ejemplares menos estructurados, sobre todo en plantas de exterior. Esto se debe a que las regulares mantienen todas las propiedades puras de cada variedad, ya que al no necesitar ser tratadas para salir hembra, ofrece semillas naturales que no han pasado por ningún proceso de modificación.

Las feminizadas se forman algo más pequeñas y sus producciones son algo menos bajas, pero podremos obtener cosechas bastante altas ya que al no tener machos, todas las semillas que pongamos serán productoras. Esto también influye a la hora de realizar los cruces, los bancos que realizan sus cruces con semillas regulares, aportan una estabilidad mayor a la planta, así como una resistencia y una vigorosidad mayor.

Tenemos la posibilidad de que nuestra planta se haga hermafrodita, conteniendo flores típicas de los machos y típicas de las hembras, debido a que nuestra planta sufra algún tipo de estrés. Puede ser un causado por estrés lumínico, como puede ser una luz que penetre dentro de nuestra zona de cultivo en interior, o la luz de una farola y demás luces típicas de ciudad en cultivos de exterior. Otro motivo que puede causar la aparición de hermafroditas es una sobre alimentación, ya que la planta tiende a quemarse, llegando a provocar estrés en nuestras cepas. Las temperaturas demasiado bajas o demasiado altas también pueden ser motivo de estrés, ya que algunas variedades muestran una adaptación enorme a cualquier clima, aunque otras son mucho más sensibles.

Cuando nuestra planta presenta flores de los machos y flores de las hembras se recomienda cortarla, ya que puede llegar a polinizarse a sí misma, o al resto de variedades que tenga a sus alrededores. Si la flor del macho poliniza nuestras plantas, obtendremos cogollos llenos de semillas, lo cual estropeará su producción.