>> Fertilizantes

Fertilizantes

			NULL

		
Fertilizantes

Los fertilizantes, aditivos y nutrientes son esenciales para las plantas de marihuana ya que precisan de cuidados y una regulación y control sobre dichos abonos que vamos a ofrecerles. Cada variedad necesita nutrientes específicos ya que algunas precisarán unos componentes que quizás otras cepas no. Las plantas de cannabis pasan por dos fases durante todo su ciclo vital, la primera será la etapa de crecimiento vegetativo, donde podremos ver como la planta va formando su estructura y aumenta la densidad de ramas y hojas notablemente. En la segunda fase, la de floración y engorde, la planta comienza a formar los cálices de los que obtendremos posteriormente las flores o cogollos. Durante este proceso la planta nos demanda diferentes fertilizantes ya que no precisa los mismos componentes en crecimiento que en el ciclo floral.

Tras la germinación de nuestras semillas tendremos una gran variedad de fertilizantes a elegir, desde los más orgánicos hasta los de origen químico. Todos ellos están diseñados para que la planta absorba (siempre en niveles correctos de acidez) todos los alimentos necesarios para que el fruto aumente de tamaño, gane en apariencia y sume algo más de peso. Podremos suministrarles primeramente un estimulador de raíces o enraizante base para que el sistema radicular de las plantas empiece con la energía necesaria para no sufrir estrés ni enanismo. Posteriormente comenzaremos a darles los nutrientes base para crecimiento los cuales son ricos en nitrógeno esencialmente, ya que de esa manera las plantas se mantendrán verdes y sanas por más tiempo.

Cuando entramos en floración la planta dejará de centrarse en producir ramas y follaje para dejar paso a la formación de flores. En este proceso también existen ciertos productos capaces de aumentar el nivel de azúcar producido por la planta, facilitando así el aumento de peso de las colas, aplicando un fertilizante PK, o engorde.

Finalmente podremos usar limpiadores de sales y quelatadores de nutrientes para garantizar que las plantas quedan totalmente libres de impurezas que pueda arrastrar el sustrato. Después de un cultivo (que suelen durar de 2 a 3 meses aprox.), se debe realizar el proceso de lavado de raíces, el cual sirve para mejorar el sabor final de nuestra hierba, sobre todo si hemos cultivado con abonos de carácter no orgánico.

Siempre recomendamos seguir las instrucciones que nos ofrecen los fabricantes de fertilizantes, los cuales incluyen siempre sus tablas de cultivo para mejorar los resultados y tener nociones a las que aferrarse una vez nos adentremos en el mundo de la nutrición cannábica.