COVID 19: Despachos web entre 3 y 4 días hábiles - Tienda de Santiago abierta de lunes a sábado
>> Iluminación>>Ampolletas

Ampolletas

Ampolletas

Las lámparas de descarga son una de las opciones más utilizadas en los cultivos de interior, ya que son las que más producciones dan y se encuentran a un precio muy asequible en el mercado. Podemos encontrar lámparas de crecimiento, de floración o mixtas, que nos aportarán la luz necesaria para que florezcas nuestras plantas.

Las ampolletas de crecimiento funcionan a base de halogenuros metálicos que emiten una luz blanca, que simula el sol de primavera, para que nuestras plantas crezcan fuertes y resistentes. Este tipo de lámparas, crean su luz a través de pasar un arco eléctrico por una mezcla de gases.

Las lámparas de alta presión de sodio (HPS), envían un pulso de energía de alta tensión por un tubo de cuarzo, lleno de sodio vaporizado y pequeñas partículas de mercurio y xenón. Esta reacción hace que las partículas se calienten y empiecen a brillar, alcanzando un tono anaranjado, debido al sodio. El mercurio y el xenón hacen una reacción con el mercurio, haciendo que su luz se vuelva más amarilla, perfecta para la fase de floración.

Para que nuestra lámpara de descarga funcione, necesitaremos un balastro, que se encargará de que reciba la energía suficiente para funcionar. Podemos encontrar balastros electrónicos o magnéticos, de los que dependerá en gran parte la producción que vayamos a obtener. El balastro siempre deberá ser de la misma potencia que la lámpara o inferior, ya que si recibe más energía que la potencia a la que está preparada, será muy probable que se funda la bombilla. Si el balastro es de una potencia muy superior a la bombilla, también será muy probable que se funda, ya que la energía que reciba será muy inferior a la mínima que necesite para enchufarse.

Otra de las cosas que necesitaremos obligatoriamente será un extractor, ya que este tipo de lámparas se calientan bastante, y tendremos que renovar el aire de nuestra zona de cultivo. Montar un sistema de extracción es realmente sencillo y hará que baje la temperatura unos cuantos grados, por lo que podremos darle a nuestras plantas un clima más acogedor. Si aun así no es suficiente, podemos colocar también un intractor de aire, que hará que el aire de nuestro cultivo se renueve a un ritmo mucho más rápido.

Además si queremos aprovechar nuestras lámparas al 100% necesitaremos un reflector, que se encargará de dirigir la luz del foco, en la dirección que nosotros queramos. Tenemos reflectores que simples que hacen que la luz rebote, que pueden ser lisos o estucos. Los lisos hacen rebotar la luz como si fueran espejos, mientras los estucos la dispersan y hacen que llegue en una menor intensidad. También tenemos reflectores que intensifican la luz en un área reducida y otros que se encargar de ampliar su zona de cultivo. Otros reflectores llevan incorporado un Cooltube, que nos servirá para rebajar la temperatura en nuestra zona de cultivo, y así poder acercar más el foco a nuestras plantas.

Para que nuestro sistema de iluminación funcione perfectamente, necesitaremos un temporizador, que se encargue de apagar y enchufar nuestro cultivo a la hora justa. Podremos conseguirlo por un precio mínimo, ya que es un aparato muy sencillo, pero que hace una función de vital importancia. Apagar y enchufar tu sistema de cultivo a una hora justa puede parecer una faena sencilla, pero cualquier día te puedes despistar un rato, y tu cosecha lo notará. Si el cultivo no sigue un horario específico nuestras cepas pueden acabar sufriendo de estrés, y frenar su producción o incluso hacerse hermafroditas. Un temporizador no fallará a la hora de enchufar o apagar tu sistema de iluminación, por lo que el funcionamiento será perfecto.

De unos años atrás hasta hoy, el mayor competidor de las lámparas de descarga son los leds, ya que cada día muestran sistemas nuevos y mejores, que están revolucionando el cultivo en interior. Los antiguos focos de leds daban muy buenos resultados en cultivos tipo Sog y Scrog, ya que su luz no era muy penetrante, y solo florecía la parte superior de las plantas. Los modelos más actuales muestran una luz más penetrante, aunque todavía no llegan a alcanzar a las lámparas de alta presión en producción.